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Morfosintaxis: Estructura de la oración


Sujeto

El sujeto es el elemento de la oración que concuerda en número y persona con el verbo. Click aquí para más información. Tipos de sujeto
Sujeto expreso: es aquel que aparece de forma explícita en las oraciones.
Ejemplo: Luis canta
Sujeto desinencial o tácito: es aquel que no aparece escrito en la oración pero que lo podemos reconocer a través de la persona gramatical que indica el verbo.
Ejemplo: Viajé a Roma    Yo es el sujeto tácito.
Sujeto activo o agente: aquel que realiza la acción del verbo
Ejemplo: Juana comió las cerezas.
Sujeto pasivo o paciente: es aquel que no realiza la acción, sino que sufre las consecuencias de la acción.
Ejemplo: Las cerezas fueron comidas por Juana
Sujeto complejo: Es aquel cuyo núcleo o palabra principal tiene determinantes
Ejemplo: Los hermosos ojos de la niña son verdes → En este ejemplo los determinantes son varios. Hay un artículo definido " Los", un adjetivo calificativo "hermosos" y un complemento del sustantivo " de la niña"
Sujeto incomplejo: Es aquel cuyo núcleo no tiene determinantes, es decir, no hay ninguna palabra que lo acompañe.
Ejemplo: María rezaba en la capilla → El núcleo del sujeto no lleva determinantes.
Sujeto simple: Es aquel que tiene un solo núcleo o palabra principal.
Ejemplo: Ese interesante libro / está en la biblioteca
Sujeto compuesto: Es aquel que tiene más de un núcleo o palabra principales
Ejemplo: Ese libro y aquellas revistas / están en la biblioteca

Predicado

El Predicado es la parte de la oración cuyo núcleo es el verbo y su función es informar sobre lo que hace el sujeto. Veamos ahora algunos ejemplos de predicado (en negrita):
  • ·         Marco hizo un ejercicio de matematicas
  • ·         Juan y Paola pasaran su examen
  • ·         Por las tardes Joaquín estudia para su examen de admision

Tipos de predicados:

Predicado Nominal (o Copulativo): Su núcleo es un verbo copulativo (ser, estar, parecer, o sus perífrasis correspondientes):
  • ·         Esta moto es rápida
  • ·         Estamos muy alto (nosotros → sujeto elíptico)  

Predicado Verbal: Su núcleo no es un verbo copulativo. Dos tipos:
  • ·         Activo:  su sujeto realiza la acción del verbo (Juan lee un libro)
  • ·         Pasivo:  su sujeto paciente que recibe la acción que ejerce el complemento agente (el libro es leído por Juan)

Predicado Adjetival: Se trata de un adjetivo o sintagma adjetival que funciona como un atributo:
  • ·         Pedro es digno de confianza hasta donde yo sé...

Predicado Adverbial:  Se construye con un adverbio o equivalente:
  • ·         La misma historia, todos los días. "todos los días" es predicado adverbial y funciona como verbo (equivale a "se repite todos los días".
  • ·         ¿Tú aquí? (equivale a "¿tú estás aquí?"

Predicado Verboidal:  Se construye con verboide infinitivo, participio o gerundio. No concuerdan con el sujeto ni marcan número o persona:
  • ·         Predicado Verboidal Infinitivo → ¿Trabajar ellos?
  • ·         Predicado Verboidal Participio → El bus, siempre retrasado
  • ·         Predicado Verboidal Gerundio → Ellos, trabajando mucho

Predicado Objeto:  Tiene como núcleo del predicado un O.D. o O.I.:
  • ·         ¡Consejos a ellos!. "a ellos" es predicado objeto.
  • ·         Se les darán consejos. "les" es OI en esta oración.

Predicado Monario:  Corresponden a predicados expresados con el verbo ‘ser’ y a usos intransitivos de los verbos:
  • ·         Aurelia es artista. Blas pasea. Ciro come

Predicado Binario:  Corresponden a usos transitivos de los verbos:
  • ·         Aurelia ama el arte. Blas pasea a su perro. Ciro come el bollo.

Predicado Simple (PS):  aquel que tiene un sólo núcleo:
  • ·         La planta crece cada día más

Predicado Compuesto (PC):  aquel que tiene más de un núcleo:
  • ·         La planta adornaba y alegraba el ambiente

Modificadores de un sustantivo

Al sustantivo principal del sujeto se lo llama núcleo del sujeto (n) y al verbo principal del predicado se lo denomina núcleo del predicado (n). Dentro del sujeto de una oración hay otras palabras que acompañan al núcleo. Son los modificadores:
  • ·         Se llama modificador directo (md) a los artículos y adjetivos que acompañan al sustantivo núcleo del sujeto y concuerdan con él en género y número.
  • ·         Se llama modificador indirecto (mi) al conjunto de palabras que se unen al sustantivo núcleo del sujeto por medio de preposiciones.

Complementos de un verbo

Un complemento del verbo es la palabra o grupo de palabras que acompaña al verbo en la oración. Dicho complemento puede incluso ser otra oración (una proposición) en una oración compuesta. Los complementos del verbo complementan a un verbo, hay también los complementos preposicionales o los complementos del nombre. Tipos de complementos:
  • ·         Complemento directo, con verbos transitivos.
  • ·         Complemento indirecto, con verbos transitivos o intransitivos.
  • ·         Atributo, sólo aparece cuando hay un verbo copulativo (ser, estar y parecer), y puede ser o bien un adjetivo, o bien un grupo nominal que funcione como adjetivo.
  • ·         Complemento de régimen, que introduce un argumento obligatoriamente requerido por el verbo.
  • ·         Complemento circunstancial del verbo. Puede ser de lugar, tiempo, modo, cantidad, finalidad e instrumento.
  • ·         Complemento agente, en las oraciones pasivas.
  • ·         Complemento predicativo, en donde aparece un adjetivo como grupo independiente y el verbo es predicativo (nunca copulativo).
  • ·         Complemento preposicional.

Puntuación

Los signos de puntuación delimitan las frases y los párrafos y establecen la jerarquía sintáctica de las proposiciones, consiguiendo así estructurar el texto, ordenar las ideas y jerarquizarlas en principales y secundarias, y eliminar ambigüedades. La puntuación varía según el estilo de escritura; sin embargo, las diferencias de estilo que se puedan presentar no eximen a nadie de cumplir con ciertas normas mínimas y de evitar errores generalmente considerados como inaceptables. De ahí la importancia de conocer y aplicar las normas básicas de la puntuación. No obstante, hay que advertir que más allá de cualquier norma establecida, los signos de puntuación componen también la arquitectura del pensamiento escrito. En este sentido, y tal y como sucede en poesía desde hace más de un siglo, no existen normas exactas para reglamentar el correcto uso de los signos en las partituras, tanto narrativas como poéticas.

Tipos de oraciones


Claridad ortográfica, cohesión y coherencia: lógica estructural del enunciado y párrafo

Un texto escrito considerado bien redactado reúne como característica primordial: coherencia, entendida esta como una estructura de secuencia lógica, es decir, cónsona, comprensible y sin contradicciones.

Ortografía

La ortografía es el conjunto de normas de escritura de una lengua, en el área de estructura de la lengua de el examen de admisión en esta página encontraras mucha información útil para que te puedas preparar.

Significado

El significado es el contenido mental que le es dado a un signo lingüístico. Es decir, es el concepto o idea que se asocia al signo en todo tipo de comunicación, como es el contenido mental. Definido así el significado tiene un componente subjetivo que depende de cada persona, ya que cada una le asigna un valor mental al significado, pero por convención este significado debe ser igual para realizar una comunicación óptima.

Léxico

Se denomina el conjunto de palabras que constituyen una lengua. Asimismo, como léxico también se designa el diccionario de un idioma.

Semántica

Se trata de aquello perteneciente o relativo a la significación de las palabras. Por extensión, se conoce como semántica al estudio del significado de los signos lingüísticos y de sus combinaciones.

Secuencia lógica de ideas en un párrafo (tipos de parrafos)

Párrafo argumentativo

 Este tipo de párrafo el escritor intenta argumentar, explicar o dar sustento a alguna idea secundaria del tema central. Dado que su intención es convencer al lector de una idea dada, expone las razones que hacen afirmar o negar una idea.

Párrafo conceptual

Este tipo generalmente se encuentra en los inicios de un texto en donde se presenta el tema, es por esto que si el lector no es un conocedor del tema, es decir es un individuo que no posee conocimientos previos contribuye a su interiorización. Su función principal es brindar definiciones o conceptos importantes del tema en tratamiento. Generalmente se encuentran presentes en textos científicos, informativos o técnicos.

Párrafo cronológico

Este tipo de párrafo tal como su nombre lo indica contiene información de acontecimientos o sucesos ocurridos en un periodo de tiempo. Es importante para la comprensión de los lectores que dichos sucesos se encuentren acordes al tiempo y orden en que fueron sucediendo. Si de lo contrario se expresan de forma mezclada, la comprensión del lector se ve dificultada, o bien puede que comprenda las cosas al revés de cómo sucedieron.

Párrafo de enumeración

En este caso los párrafos de este tipo se encuentran formados por características, que se separan mediante comas. Esto permite brindarle al lector una idea completa de cómo sucedió el hecho o bien de cómo es el objeto que se trata como tema central. Siempre que se enumeran características hay que tener en cuenta que es importante brindar detalles, pero no abundar en aquellos que son poco importantes o redundantes.

Párrafo explicativo

Este tipo de párrafos se utilizan con el objetivo de brindar una idea más completa sobre un aspecto determinado del tema central o bien para explicar el porqué de un acontecimiento.

Párrafo expositivo

En este párrafo se pretende exponer ideas independientemente de que luego suceda o no una explicación o porque. Es decir se relata cómo sucedió un hecho dado.

Párrafo comparativo

Tal como su nombre lo indica en este tipo de párrafos se comparan dos aspectos o ideas secundarias del tema central. Sirve para explicar dos concepciones distintas de un tema dado.

Párrafo deductivo

En este tipo la idea principal se coloca al inicio y de ésta se desprenden las ideas secundarias que permiten llegar a una conclusión.

Párrafo inductivo

A diferencia del tipo anterior en este caso se parte de una conclusión o negativa y a partir de ello se desprenden las distintas explicaciones o argumentos que luego permiten llegar a la idea principal.

 

Inconsistencias

Tendencia a la escritura descuidada, desordenada, en ocasiones incomprensible. Por ejemplo un argumento en un párrafo que posteriormente se contradice con otro.

Solecismo

El solecismo es un vicio de dicción que consiste en emplear incorrectamente una expresión o en construir una frase con sintaxis incorrecta; en general, se llama solecismo a toda violación de las normas sintácticas y, según la Real Academia Española, significa falta de sintaxis o error cometido contra las normas de algún idioma.
Hay tres clases de solecismos o errores de sintaxis: 
Concordancia
Los solecismos de concordancia afectan al número o al género; casi siempre ocurren cuando los vocablos que han de concordar no son adyacentes, como en “el uso de la historia clínica está dirigida...”, donde el género femenino de historia clínica contamina por proximidad al verbo “dirigir”, que habría de concordar en género con el sujeto masculino “uso”. En las construcciones de tipo impersonal con el verbo “haber” se cometen con frecuencia faltas de concordancia en el número: “ha habido (y no “han habido”) complicaciones”.
Ejemplos:
Hacen muchos meses                                   Hace muchos meses
Habrán días en que no te veré                   Habrá días en que no te veré
Carta conteniendo información                Carta que contiene información
Hubieron muchos problemas                     Hubo muchos problemas
Un poco de agua                                             Un poco de agua
El grupo llegaron                                             El grupo llego
Noches demasiadas frías                              Noche demasiado frías

Régimen 
Los solecismos de régimen o preposicionales se producen al servirse de una preposición distinta de la que exige el complemento, por ejemplo: “paciente ingresado de problemas digestivos...”. Se puede observar la forma cómo la preposición “a” es usada erróneamente con sentido causal en lugar de “por”, como en “sepsis a estafilococos” y “enfermedades a virus”; en este caso de solecismo, se han utilizado las preposiciones en forma incorrecta.
Ejemplos:
De acuerdo a                                                     De acuerdo con
De gratis                                                             Gratis
En base a                                                            Sobre la base de
A cuenta de                                                       Por cuenta de
A objeto de                                                       Con el objeto de
Bajo el pretexto                                              Con el pretexto
Bajo el punto de vista                                    Desde el punto de vista
Con motivo a                                                    Con motivo de
De conformidad a                                           De conformidad con
Por siempre                                                      Para siempre

Construcción
Los solecismos de construcción adoptan formas muy diversas; entre ellas, un vicio muy repetido consiste en comenzar una oración con un infinitivo cuya función es subordinante: “Señalar que...”, “Finalmente, comentar que...”; se puede observar la necesidad de un sujeto o, al menos, presentar otro tipo de construcción. Este tipo de solecismo ofrece alteraciones a las normas, usos y funciones de las partes de la oración; por eso, se cometen al redactar o escribir oraciones ya que se alteran las normas, los usos y las funciones de las partes de la oración.
Ejemplos:
Se me cayo el libro                                         Se me cayo el libro         
Medias nuevas para ti de seda                  Medias nuevas de seda para ti
Vestidos para damas estampados           Vestidos estampados para damas


En el examen les pueden preguntar por los tipos de párrafos, si hay inconsistencias, solecismo o la concordancia (relaciones cruzadas) de los mismos.


Claridad ortográfica, cohesión y coherencia: conectores


La claridad en un texto consiste en que el texto sea entendible en la expresión de las ideas contenidas. Para que lo que se escribe tenga claridad se organizan las oraciones y palabras de forma tal, que el lector pueda acceder al contenido mediante una lectura fluida y fácil de comprender, independientemente del tema del texto.
El texto debe expresar de forma clara y jerarquizada las ideas que el autor pretende exponer, para esto es necesario que el texto tenga cohesión y coherencia.
·         Cohesión: se denomina cohesión textual a la propiedad que permite que cada frase de un texto sea interpretada en relación con las demás. La cohesión también es la manera de relacionar y unir las distintas palabras, oraciones y párrafos del texto.
·         Coherencia: la coherencia es la forma de los textos bien estructurados que permite concebirlo como entidades semánticamente comunitarias, de manera que las diversas ideas secundarias aportan información relevante para llegar a la idea principal, o tema, de manera que el lector pueda encontrar el significado global de la comunicación del texto.

Conjunciones

Una conjunción es una palabra o conjunto de ellas que enlaza proposiciones, sintagmas o palabras. Constituye una de las clases de nexos. No debe confundirse con los marcadores del discurso, nexos de orden superior que unen textos, y no palabras, sintagmas ni oraciones.

Locuciones adverbiales

Una locución, en gramática, es la unión estable de dos o más palabras. No la unión física, visual, de las mismas; sino su unión gramatical y léxica. Las palabras que forma una locución pierden sus significados originarios y pasan a formar otro nuevo. Éste puede guardar alguna relación con aquéllos, o ser completamente nuevo.
La locución adverbial es un grupo de palabras que actúan juntas en la oración, y que lo hacen como si fueran un adverbio. Es decir, añaden a la oración algún tipo de información adverbial; desempeñan, todas juntas, el trabajo que podría hacer un adverbio solo. Como adverbios hay de muy distintos tipos (de tiempo y lugar, de afirmación, negación y duda, de modo, de cantidad, etc), también hay muy distintos tipos de locuciones adverbiales.


Reacciones y ecuaciones químicas


Llamamos reacción química a la transformación de sustancias, llamadas reactivos, en otras sustancias con propiedades totalmente distintas, que reciben el nombre de productos de reacción, con una apreciable variación energética. No hay que confundir la combinación química con una mezcla. En la reacción química el cambio producido es profundo y afecta a la propia naturaleza de las sustancias; en la mezcla, éstas conservan sus propiedades y se produce más una variación de aspecto que un verdadero cambio.
Expresión de una reacción
Las reacciones químicas se representan mediante ecuaciones. Una ecuación química consta de dos términos separados por una o dos flechas, que indican el sentido de la reacción. En el término de la izquierda están las fórmulas de las sustancias reaccionantes, y en el de la derecha, las de los productos de reacción.
Ejem: 2H2 + O2 à 2H2O
 Las fórmulas van precedidas por unos números o coeficientes, que indican la proporción en número de moléculas con que intervienen cada una de las sustancias. Como cada mol de moléculas tiene una masa determinada, la ecuación nos da información también de la proporción en masa entre las sustancias, y en el caso de que intervengan gases, esta proporción se extiende a los volúmenes.   

Clasificación de reacciones químicas: síntesis, descomposición, desplazamiento simple y doble; óxido-reducción y neutralización

Son muchos los criterios por los cuales se pueden clasificar las reacciones químicas, una de las más usadas es por su forma, de tal forma que pueden ser reacciones de: síntesis, descomposición, desplazamiento simple, y desplazamiento doble.
Reacciones de síntesis: Decimos que una reacción es de síntesis cuando dos o más sustancias reaccionan entre sí para dar otra de mayor complejidad. La ecuación general sería: nA + mB à rAB, donde A y B son dos elementos o dos compuestos, y AB el compuesto que se ha formado por la fusión de ambos, siendo m, n y r sus coeficientes. Por ejemplo, el azufre sólido se combina con el oxígeno del aire para dar dióxido de azufre:
S + O2 à SO2
Reacciones de descomposición: Es el proceso contrario al caso anterior, ya que una sustancia compleja se descompone para dar dos o más elementos o compuestos más sencillos. Su ecuación general seria: rAB à nA + mB. Un buen ejemplo sería el clorato de potasio que se descompone con el calor, obteniéndose cloruro de potasio y oxigeno:
KClO3 à KCl + O2
Reacciones de desplazamiento simple: Son reacciones en que uno de los elementos de un compuesto es sustituido por otro. Su ecuación general es: AB + C à AC + B. Por ejemplo, en la reacción el zinc sustituye al cobre del sulfato de cobre (II):
Zn + CuSO4 à Cu + ZnSO4
Reacciones de desplazamiento doble: En estas reacciones tienen lugar el intercambio de un elemento o un grupo de elementos entre dos sustancias reaccionantes: AB + MN à AM + BN.
El alcohol metílico, CH3OH, en contacto con el ácido acético, CH3COOH, da lugar mediante una reacción reversible a acetato de metilo y agua:
CH3OH + CH3COOH ↔ CH3COOCH3 + H2O
Otra forma de clasificar a las reacciones químicas es por su mecanismo, de tal forma que existen reacciones de: óxido-reducción, y acido-base o neutralización.
Reacciones óxido-reducción: El concepto actual de oxidación-reducción es un concepto electrónico; oxidación es un fenómeno por el cual una sustancia pierde electrones, mientras que reducción es el fenómeno contrario en que se ganan electrones. Estos dos fenómenos son siempre simultáneos, de manera que los electrones que reducen una sustancia son los que ha perdido la otra que se ha oxidado. Su ecuación general seria: R + O à Rn+ + On-, donde R seria la especie oxidada o agente reductor (cede electrones) y O la especie reducida o agente oxidante (recibe electrones). Un ejemplo sería la oxidación del hierro:
Fe + O2 à Fe2O3
Fe à Fe+3 + 3e- (oxidación o perdida de electrones)
O + 2e- à O-2 (reducción o ganancia de electrones)
Reacciones acido-base o de neutralización: Son aquellas reacciones entre un ácido y una base produciendo sal y agua generalmente. Los ácidos son sustancias con ciertas propiedades: sabor agrio, reaccionan con algunos metales desprendiendo hidrógeno, colorean de rojo una disolución azul de tornasol, conducen la corriente eléctrica en disolución acuosa, etc. Por otro lado, las bases tienen las siguientes propiedades: sabor amargo, consistencia jabonosa, colorean de azul una disolución roja de tornasol, condicen en disolución la corriente eléctrica y reaccionan con los ácidos neutralizándolos.
La ecuación general de una reacción de neutralización seria: Ácido + Base à Sal + H2O
Por ejemplo, la reacción entre ácido clorhídrico con hidróxido de sodio generando cloruro de sodio más agua:
HCl + NaOH à NaCl + H2O

Balanceo de ecuaciones químicas

El balanceo de ecuaciones no es más que una consecuencia de la ley de conservación de la masa de Lavoisier, por lo que la masa de los reactivos debe ser igual a la masa de los productos, esto implica que la cantidad y variedad de átomos presentes en los reactivos debe mantenerse en los productos, (lo único que varía es la forma en que están combinados). Para balancear una ecuación química primero tenemos que identificar el tipo a la que ésta pertenece. Como ya se mencionó previamente las reacciones químicas pueden clasificarse en términos generales como ácido-base u óxido-reducción.
Balancear en términos simples significa encontrar los coeficientes estequiométricos en una reacción tal que la cantidad de átomos presentes en los reactivos sea igual a aquellos presentes en los productos. Ejemplo:
Fe2O3 + C à Fe + CO se balancea como Fe2O3 + 3C à 2Fe + 3CO


El método que se empleó en el ejercicio previo se llama método algebraico y es útil para reacciones acido-base, en las cuales únicamente se debe balancear la masa. Sin embargo, en las reacciones de oxido-reducción se debe balancear tanto la masa como la carga, por ende, su método es un tanto más complejo y se denomina método redox y a continuación se explica su método:
  •     1. Identificar el tipo de reacción. Es de suma importancia saber si es una reacción ácido-base o de oxido-reducción para poder determinar que método emplear. Para hacerlo es necesario asignar los estados de oxidación de cada átomo en cada una de las especies involucradas. Ejemplo:
Como se pude apreciar, el cromo gana electrones pues disminuye su estado de oxidación (de +6 a +3), se reduce, mientras que el arsénico pierde electrones, es decir, se oxida, pues aumenta su estado de oxidación (de +3 a +5), por lo que la reacción anterior se clasifica como a una reacción redox.

  • 2. separar la reacción en dos semi-reacciones. A pesar de que las reacciones de oxidación y reducción ocurren de forma simultánea, para fines del balanceo, separa la reacción redox en dos semi-reacciones: una semi-reacción de oxidación y una semi-reacción de reducción:

Después de separar las semi-reacciones se tendrá que balancear por separado.
  • 3. Balancea la masa y la carga del átomo que se oxida. Nótese que en la oxidación siempre aparecen los electrones en el lado de los productos. 
  • 4. Balancea la masa de todas las demás especies presentes. Es decir, aquellas que no cambian su estado de oxidación. En este caso concreto, sólo el oxígeno es quien no cambia. Como del lado izquierdo de la ecuación hay tres átomos de oxígeno y en el derecho hay ocho, es necesario agregar 5 átomos de oxígeno con exactamente el mismo estado de oxidación con el que aparece en los productos.
  •     5. Sustituir los iones O2-. Frecuentemente en las semi-reacciones aparece el ion O2- ya sea del lado de los productos o de los reactivos. Dado que no es una especie química aislada, es necesario sustituirla por H2O u OH-. Por ende debemos decidir si la reacción se efectúa en medio básico o ácido, pues la forma de eliminar el O2- depende de las condiciones del medio.
En medio ácido cada ion O2- se sustituye por H2O: 
Continuando con el caso que se planteó al principio, sustituiremos los iones O2-, en medio ácido:

Nota: La información que indicará si se debe balancear en medio ácido o básico se puede obtener en la misma reacción, observando si aparece algún ácido o base en los reactivos indicados.
Con esto concluye el balanceo de la semi-reacción, lo que sigue por hacer es repetir los pasos para balancear la otra semi-reacción:


Balancear la masa y carga del átomo que se reduce: 

Balancear la masa de todas las demás especies presentes:
Sustituir los iones O2- (en medio ácido como en la semi-reacción de oxidación):

Nótese que ya ambas semi-reacciones están balanceadas tanto en masa como en carga:


Ahora lo único que resta es garantizar que los electrones generados por la oxidación sean los mismo que los consumidos en la reducción. Una forma sencilla es mediante el siguiente procedimiento:
Dado que la reducción consume 6 electrones y la oxidación produce 4 electrones, habrá que multiplicar todos los coeficientes de la reducción por 4 y los de la oxidación por 6 y así ambas reacciones intercambiarán 24 electrones:

Posterior a este paso solo es necesario sumar, cancelar y agrupar las especies que aparecen tanto en reactivos como en productos:
Agrupando y reduciendo quedaría:
Nótese que la ecuación está correctamente balanceada en masa como en carga, sin embargo, no es eléctricamente neutra.

Hay 24 iones Cl- en los reactivos. Dado que no existen los iones negativos aislados de los positivos, solo es necesario decidir que ión positivo debe acompañarlo. Debemos recordar que la ecuación ya está balanceada por lo cual cualquier ion que agreguemos del lado de los reactivos se debe agregar del lado de los productos. Es factible que el ion que lo acompañe sea el H+ ya que el balance se hizo en medio ácido. Como hay 24 iones de cloruro, estos hay que remplazarlos por 24HCl, y añadir 24 iones H+ del lado de los productos:
Cambia por:
Agrupando quedaría:
Ahora la reacción es eléctricamente neutra y perfectamente balanceada. Es importante recalcar que el balanceo metódico adicionó las sustancias HCl y H2O, que no aparecían originalmente en el caso que se planteó en un principio. 

Estequiometría

La estequiometría es la parte de la química que estudia el cálculo de las relaciones cuantitativas entre reactantes y productos en el transcurso de una reacción química.
Así pues, los cálculos estequiométricos son el conjunto de los cálculos de masas y de volúmenes que se pueden realizar en una reacción química gracias a los coeficientes de la ecuación, llamados también coeficientes estequiométricos, ya que expresan, la relación en número de moléculas entre las sustancias que intervienen en la reacción. Para realizar estos cálculos conviene tener en cuenta una serie de normas:
-          Escribir la reacción colocando a la izquierda las fórmulas de las sustancias reaccionantes, separadas por el signo de la suma (+), y a la derecha las fórmulas de los productos de la reacción, separadas también por el mismo signo. Entre las sustancias reaccionantes y productos se interpone una flecha que indica el sentido de la reacción (à).
-          Igualar la reacción colocando los coeficientes de tal manera que el número de átomos de cada elemento sea igual en cada uno de los dos términos de la ecuación.
-          Localizar entre los datos aquellos que expresen cantidad: la masa, el número de moles o el volumen de sólidos, líquidos o gases, siempre que vaya acompañado de su densidad, o bien el volumen de un gas junto con la temperatura y la presión a la que ha sido medido. Una vez localizados, transfórmalos en número de moles de la sustancia.
-          Calcular a través de los coeficientes estequiométricos el número de moles de la sustancia deseada.
-          Una vez conocido el número de moles de la sustancia objeto del problema, calcular la cantidad en la forma que ha sido requerida.
Ejemplo:
¿Qué volumen de hidrógeno en condiciones normales se puede obtener con 11.16g de hierro y el ácido clorhídrico necesario, sabiendo que la reacción da cloruro de hierro (III) y que la masa atómica del hierro es 55.8? R:

La ecuación ajustada será:  2 Fe + 6 HCl à 2 FeCl3 + 3 H2(g)

Termoquímica: reacciones endotérmicas y exotérmicas

En toda reacción química hay que considerar, además de las transformaciones que afectan a la materia, aquellas que afectan a la energía. Incluso en muchas ocasiones, la utilidad de una reacción química radica precisamente en la energía que se produce en ella. Es el caso de las combustiones, las pilas galvánicas o los explosivos.
Reacciones endotérmicas: Se da el nombre de reacciones endotérmicas a las transformaciones químicas en las cuales la energía de sustancias reaccionantes es inferior a la de los productos de la reacción. Para que estas reacciones tengan lugar ha de existir un aporte de energía del exterior. Este aporte de energía puede ser espontáneo o bien puede ser producido de una forma forzada.
Reacciones exotérmicas: Cuando se realizan algunas reacciones, la energía de las sustancias reaccionantes es superior a la de los productos de la reacción. En este caso hay una pérdida de energía por parte del sistema, entendiendo por sistema las sustancias químicas objeto de estudio. Esta energía, como es natural, no se destruye, sino que pasa al ambiente. Estas reacciones reciben el nombre de exotérmicas, y son las más frecuentes.
Primer principio de la termodinámica
El primer principio de la termodinámica es la expresión de la conservación de la energía: la energía no puede ser creada ni destruida; solamente puede ser transformada de una a otra forma y transferida de un lugar a otro. La energía interna E de un sistema depende de la posición y el movimiento de sus moléculas y átomos. Cuando existe una reacción química, esta energía varía y se puede convertir, en general, en calor y trabajo. La variación de energía del sistema se puede expresar como ∆E = w + q, donde w es el trabajo, q el calor y la letra delta, ∆, significa variación. Este calor y este trabajo dependen de la forma en que se ha realizado la reacción, pero su suma sólo depende de los estados inicial y final. Si el trabajo es sólo de expansión (aumento o disminución de volumen), se puede calcular como: w= - P ∆V.
De estas magnitudes, la que mejor se puede medir es el calor, realizando la operación dentro de un calorímetro. Si se fija la presión, el calor sólo dependerá de los estados inicial y final, y se denomina entalpía, H. Las variaciones de la entalpía pueden calcularse con la siguiente expresión: ∆H = ∆E + P∆V.
A cada proceso químico le corresponde una variación de entalpía. Si un proceso se puede realizar en varias etapas, la variación de entalpía total es la suma de las entalpías de cada etapa (ley de Hess). Del mismo modo, si una reacción puede realizarse por distintos procedimientos, la variación de entalpía es la misma sea cual sea el camino escogido.
Espontaneidad de un proceso
El factor energía no es suficiente para saber con seguridad si una reacción es espontánea o no. Ya se ha visto que hay fenómenos espontáneos y endotérmicos. Estos procesos tienen todos una característica común: aumenta la movilidad de sus moléculas. Por ejemplo, un sólido desaparece y se forma un líquido o un gas; se disuelve un sólido; se vaporiza un líquido, etc., y existe en todos los casos lo que se denomina un incremento del desorden molecular. La magnitud que expresa este desorden se llama entropía, y se simboliza con la letra S.
 El valor numérico de la entropía es el cociente entre el calor que se desprenderá o absorbería si el proceso se realizara muy lentamente y la temperatura absoluta. Tampoco la entropía, por si sola sirve para predecir la espontaneidad. Existe una magnitud, denominada energía libre o energía de Gibbs, G, cuya variación nos da esta información: ∆G = ∆H – T ∆S. Si ∆G > 0, el proceso no es espontáneo; si ∆G < 0, es espontáneo y si ∆G = 0, el proceso está en equilibrio.
·      Equilibrio químico: contante de equilibrio y el principio de Le Chatelier (catalizador, temperatura, concentración, presión) 
Cuando en una reacción química los productos de la reacción pueden transformarse en sustancias reaccionantes que vuelven a regenerar las sustancias reaccionantes de la primera reacción, decimos que es una reacción de equilibrio. Sea la reacción aA + bB cC + dD, en que la doble flecha nos indica el doble sentido de la reacción. La velocidad de la primera reacción irá disminuyendo, ya que se van consumiendo las sustancias reaccionantes y disminuye su concentración, mientras que la velocidad de la reacción inversa aumentará, al irse incrementando los productos de la reacción. Pero, a partir de un determinado momento, ambas velocidades serán iguales, y aunque las reacciones seguirán produciéndose, la composición química de mezcla no variará.
Leyes de equilibrio
Si la velocidad de la reacción directa, es según las concentraciones Vd = kd [A]a [B]b, y la velocidad de la reacción inversa es vi = ki [C]c [D]d, en el equilibrio estas dos velocidades serán iguales. Luego, igualando las expresiones matemáticas, se tendrá:
Siendo Kc una constante que resulta de dividir las constantes de velocidad de las reacciones directa e inversa, que se llama constante de equilibrio. Esta constante sólo varía con temperatura. Si la reacción es entre gases, se puede definir otra constante de equilibrio parecida, pero que en vez de estar formada por las concentraciones lo está por las presiones parciales, entendiendo por presión parcial la que ejercería un gas si estuviera solo en un recipiente:

La relación entre Kc y Kp es Kp = Kc (RT)∆n, donde ∆n es la variación den número de moles de gas que se puede observar en la ecuación química. Si a un sistema en equilibrio se le cambia alguna variable, rompiendo el equilibrio, éste reacciona de tal manera que tiende a anular la variación introducida (Principio de Le Chatelier).
Como se ha comentado previamente, el equilibrio químico representa el balance entre las reacciones directa e inversa. Sin embargo, existen variaciones en las condiciones experimentales (temperatura, presión, volumen, concentración de reactantes o productos) que pueden alterar este balance y desplazar la posición de equilibrio, haciendo que se forme mayor o menos cantidad del producto deseado.
El principio de Le Chatelier postula que, si un sistema en equilibrio se somete a un cambio de condiciones, éste se desplazará hacia una nueva posición a fin de contrarrestar el efecto que lo perturbó y recuperar el estado de equilibrio.
Ejemplos:
Variación de la temperatura
En una reacción exotérmica:
A + B C + D  ∆H < 0  o A + B ↔ C + D + calor
En una reacción endotérmica:
A + B ↔ C + D  ∆H>0 o A + B + calor ↔ C + D
Podemos observar que un incremento en la temperatura favorecerá el sentido que consuma parte de ese exceso de calor, mientras que una disminución de la temperatura favorecerá el sentido que regenere parte del calor eliminado.
De tal forma que podemos decir que: Si aumenta la temperatura, favorece el sentido endotérmico de la reacción, y en su contrario una disminución de la temperatura, favorece el sentido exotérmico de la reacción.
Variación de la presión y volumen
Si incrementa la presión de un sistema gaseoso en equilibrio, disminuye el volumen, entonces el sistema se desplaza hacia donde hay menor número de moles.
Caso contrario si la presión de un sistema gaseosos en equilibrio disminuye, el volumen aumenta, de tal forma que el sistema se desplaza hacia donde hay mayor número de moles:
CO(g) + 3 H2 CH4(g) + H2O(g)

Nótese que, al disminuir el volumen del sistema en equilibrio, incrementa la presión interna, y consecuente a esto la reacción buscará disminuirla, desplazándose hacia donde exista menor número de moles, por lo tanto, favorece el sentido directo de la reacción, hasta restablecer el estado de equilibrio.

Variación de la concentración
Al incrementar la concentración de una sustancia que se encuentra en un sistema en equilibrio, el sistema se desplazará de modo que utiliza parcialmente la sustancia que se agregó. Por su parte, una disminución de la concentración de dicha sustancia ocasionará que el sistema se desplace en el sentido que le permita reemplazar parcialmente la sustancia que fue removida.
Dicho de otro modo, incrementar la concentración de un reactivo en un sistema en equilibrio, favorecerá el sentido directo de la reacción, e incrementar la concentración de un producto dentro de un sistema en equilibrio, favorecerá el sentido inverso de la reacción.
Este principio es muy utilizado en la bioquímica metabólica.
Catalizador
Un catalizador por definición es, una sustancia que acelera o retarda una reacción química sin participar en ella. Estos actúan sobre la rapidez con la que se alcanza el equilibrio, pero no modifican la composición del sistema, y por ende, no afectan el valor de la constante de equilibrio.

Observe que en la imagen se muestra el efecto del catalizador dentro de un sistema en equilibrio, el cual favorece a que la velocidad de reacción sea mayor, en otras palabras, el tiempo que se necesitará para generar los productos será menor.